El Toro de Osborne, Un símbolo de las carreteras españolas

Actualizado: 10 de sep de 2020

Se trata de un logotipo comercial relacionado con el brandy de Jerez Veterano del "Grupo Osborne" expuesto en multitud de carreteras españolas en forma de valla publicitaria de unos 14 metros de altura.


Representa al Toro de Lidia, Toro Bravo o Toro Ibérico, una raza autóctona y milenaria de la Peninsula Ibérica (España y Portugal). Todo un exito publicitario reconocido en todo el mundo.


El Grupo Osborne


Es un grupo empresarial familiar español dedicado a la elaboración de bebidas espirituales. Fue fundado en 1772 por el Británico Thomas Osborne Mann, que enamorado de España y sus vinos se instaló y fundó la característica marca en el Puerto de Santa María, Cádiz (Andalucía).


El valor simbólico, profesional y honorífico del Grupo Osborne es inmenso ya que está considerada como una de las 100 empresas en activo más antiguas del mundo.


Distribución por las carreteras españolas


Existen aproximadamente 92 Toros de Osborne en las carreteras españolas pero también podemos encontrar dichas vallas publicitarias en Japón, Dinamarca y México.


Están en las carreteras de todas las comunidades autónomas de forma natural excepto en Cantabria, la Ciudad Autónoma de Ceuta y el polémico caso de Cataluña. En los últimos años Murcia y Melilla han incorporado el Toro en sus carreteras por petición popular. Casos curiosos como el pueblo de Huerta del Rey (Burgos) donde los vecinos a petición popular decidieron instalar un toro en lo alto de la montaña que domina el pueblo castellano.


El Toro de Osborne en Cataluña.


El Grupo Osborne colocó varios carteles publicitarios en dicha Comunidad Autónoma; en El Bruc, La Junquera o Tortosa. Todos han sido atacados y derribados.


¿Te imaginas si todos hicieran lo mismo, destrozar todo aquello que no nos gusta?


El último toro de Cataluña en ser vandalizado fue el toro de El Bruc, los pies metálicos fueron amputados por el grupo autodenominado "Germandat Catalana La Bandera Negra" afirmando "limpiar de la sagrada montaña de Montserrat la inmundicia cornuda española".


Es curioso que el responsable del éxito publicitario del Toro de Osborne sea catalán.


El toro fue diseñado hace décadas por Manolo Prieto, pero el publicitario catalán Miquel Montfort fue quien inició la difusión de los famosos toros por todo el territorio español, materializando el salto de las etiquetas de las botellas a las carreteras de todo el país.


Otra curiosa contradicción sucedió tras los atentados yihadistas en Barcelona del 17 de agosto del 2017, la imagen que se viralizó es la siguiente, un toro bravo embistiendo y frenando las furgonetas que utilizaron para el ataque.


Reivindicaciones políticas y sociales


No es exclusiva la fijación con el Toro de Osborne de los movimientos político-sociales más radicales, aunque si sean estas organizaciones las que utilizan el vandalismo como un ataque directo contra la identidad española. Diversidad de colectivos, artistas y ong's manipulan el Toro de Osborne para su expresión y visualización.


El toro de Lidia, ajeno a la tauromaquia, es todo un símbolo español. Es el escaparate perfecto para reivindicaciones de gran visibilidad y simbolismo.


A carácter personal encuentro una gran diferencia entre la reivindicación y la destrucción. Reivindicar mediante pintura no deteriora la estructura ya que solo altera la estética, y en muchos casos las reivindicaciones se transforman en obras de arte. Al igual que la silueta del Toro fue todo un acierto publicitario para el Grupo Osborne, también lo es para aquellas ideas y protestas que deciden valerse de su brava estructura.


Atentar y demoler un bien declarado patrimonio nacional de interés cultural es un delito.


Algunos de los mensajes más originales.


Historia y cronología del cartel publicitario.


El logotipo del Grupo Osborne saltó del papel a las carreteras españolas aproximadamente en el año 1956, sucedieron diferentes cambios de material o altura pero las vallas publicitarias como hoy las conocemos datan del 1962.


En 1988 La Ley General de Carreteras dictamina retirar todos los carteles publicitarios de las carreteras españolas. Pero El Toro de Osborne y alguna excepción más sobreviven hasta ser protegidos por la ley como "Bien de interés cultural" en 1997.


Hispanofobia, odio gratuito e intereses políticos.


Para muchas personas basadas en la ignorancia y motivadas por la intolerancia, la valla publicitaria del Toro de Osborne se relaciona erróneamente con la tauromaquia y hasta con simbología de extrama derecha. Pero tan solo es otra manifestación y canalización del odio hacia la identidad española.


La valla publicitaria no representa la tauromaquia sino el éxito publicitario del logotipo de una de las empresas en activo más antiguas del mundo.


¿El Coliseo Romano representa el asesinato en manos de gladiadores y leones de millones de inocentes? ¿Sería lógico atentar contra una de las maravillas del mundo por ideales? ¿Las pirámides de egipto representan los millares de esclavos que murieron construyendolas? ¿Las tiramos también?


El respeto y la tolerancia deben ser pilares en un país democrático y en una sociedad sana. Hay que pensar antes de actuar y reflexionar antes de creernos poseedores de la verdad absoluta.