EUSKADI, la joya de la corona.


El País Vasco, Euskadi o Basque Country es uno de mis rincones favoritos del mundo. Es una comunidad autónoma española al norte de la península ibérica y limítrofe con Francia, con identidad propia, la lengua más antigua del continente europeo “euskera” y protectora de un patrimonio cultural y natural extraordinario.


Euskadi es libertad, serenidad y naturaleza. He recorrido toda la región vestido con mi falda flamenca o completamente desnudo. Con personas de todas las nacionalidades, condiciones sexuales e ideas políticas y jamás hemos tenido ningún tipo de conflicto. El respeto de la gente es extraordinario y la belleza de su tierra un escenario idóneo para los amantes de los viajes, el arte y la naturaleza. Los pueblos que no repiten su historia están construyendo su futuro.

INDICE

  1. Alojamiento

  2. Bilbao

  3. San Sebastián

  4. Guernica

  5. El Bosque de Oma

  6. La Iglesia de Gaztelugache

  7. ¡PERDERSE!


1.- ALOJAMIENTO

Mis dos ciudades favoritas para dormir son Bilbao y San Sebastián, la primera mucho más barata que la segunda, pero los pueblos costeros de Donostia son pura fantasía. Pero sin duda lo que más me gusta para alojarme en Euskadi son los pueblos del interior, en especial de la provincia de Bilbao, grandes caseríos en mitad de los bosques vascos entre niebla y amaneceres de ensueño, decoración rústica de madera y piedra, personas humildes y amables. También los camping del País Vasco son otro mundo, muy bien cuidados, con lujos como básicos y de ambiente alternativo, nutritivo e internacional.


2.- BILBAO

Bilbao es mi ciudad preferida del País Vasco. Es la capital más poblada, llegando al millón de habitante sumando la zona metropolitana que se extiende al rededor de la Ría de Bilbao y el Río Nervión. Es la urbe más viva a nivel cultural, económica y juvenil. Se encuentra en un proceso de revitalización estética, social y económica que alza a la ciudad entre la vanguardia de las ciudades europeas. La música en directo en los bares nocturnos, sus fiestas patronales, las callejuelas del centro antiguo...



El Museo de Arte Contemporáneo Guggenheim como gran símbolo internacional y la puerta al universo cultural vasco. Uno de mis museos preferidos del mundo, por su versatilidad, provocación, vanguardia, diversidad, reivindicación y belleza. Es una visita obligada en la ciudad de Bilbao.


El Mirador de Artxanda es un lugar fabuloso para disfrutar de la ciudad desde el cielo. El mirador está ubicado en la cima de una de las montañas que bordean Bilbao desde donde también podemos ver el Valle de Txorrierri y el mar si el día está claro. También encontraremos algún que otro secreto como el hospital y el parque de atracciones abandonado. En el mirador también hay dos esculturas que llaman mi atención; El Engranaje que es una pieza original del primer funicular de Artxanda de 1900 y la Huella Dactilar que es una escultura en memoria de las víctimas de la Guerra Civil española creada por Juan José Novella, símbolos de progreso y paz.

Ir de PINTXOS por el Mercado de la Ribera y el casco viejo para degustar la gastronomía vasca.


3.- SAN SEBASTIÁN

San Sebastián o Donostia en euskera, es la ciudad vasca que se encuentra más al norte de la península, se caracteriza por su elegancia, por su belleza sin igual, me recuerda a esas bolas de cristal que guardan dentro un pueblo hermoso y que al agitar, la nieve baila entre el espacio encerrado, eso es Donostia, una ciudad de cuento. Es un lugar cargado de historia, de acontecimientos, de lucha, de cultura. Pero también la ciudad más cara del país vasco y la cuna del movimiento nacionalista por lo que es constante la presencia de simbología política y de realidades menos amables.

La Bahía de la Concha es la estructura natural que da forma a la ciudad. Esta pequeña bahía tiene dos playas destacadas; Playa de la Concha y Ondarreta, la primera coronada por una pequeña isla "Santa Clara", y en su conjunto una reserva natural. El paseo marítimo tiene una especial belleza y podremos disfrutar de la prestigiosa arquitectura vasca que rodea toda la Playa de la Concha, repleta de comercios, restaurante, artistas y turistas. Siempre que piso esta playa me llama la atención las personas que desde primera hora de la mañana acuden a la arena para pintar con palos formas geométricas gigantescas.

Uno de los motivos por los que se conoce esta ciudad es por su gastronomía, las tapas o pintxos que podrás probar en sus barrios son exquisitas, variadas y algo caras. El País Vasco es la segunda región de la Peninsula Ibérica con más Estrellas Michelín, 12, y cuenta con destacadas escuelas de gastronomía. La base son los pescados y mariscos del Mar Cantábrico y las verduras, frutas y hortalizas del interior, carnes elaboradas y postres para morirse del gusto. No te vayas sin probar las alubias de Tolosa, los pimientos de Gernika con Eusko Label, las guindillas de Ibarra, la porrusalda, el marmitako o los postres a base de leche, frutos del bosque vasco y nueces como la Intxaursaltsa, la Goxua, el Pastel Vasco, la Pantxineta y el Pirilau. Todo es difícil probarlo, pero con una mañana de pintxos podrás degustar un poquito de todo.

La Parte vieja de San Sebastián es el lugar más visitado de la ciudad, situada al pie del Monte Urgull, entre el puerto y la desembocadura del Río Urumea. Este casco antiguo es el lugar idóneo para perderse caminando y degustar la gastronomía del lugar, es un paseo muy agradable para conocer desde el corazón la vida de esta ciudad.


4.- GUERNICA

Guernica ("Gernika-Lumo" en euskera) es una localidad al oeste de la comunidad autónoma que alberga el centro político y cultural del País Vasco. Es famoso en todo el mundo debido al cuadro que pintó Pablo Picasso y que lleva su nombre. La pintura retrata el dolor de los bombardeos que tuvieron lugar en Guernica el 26 de abril de 1937 protagonizados por las fuerzas aéreas alemanas e italianas en apoyo al dictador español Francisco Franco durante la Guerra Civil Española. La ciudad quedó devastada y solo dos símbolos sobrevivieron; la Casa de Juntas y el Árbol de Guernica.


A continuación comparto un texto que escribí desde este mismo lugar, desde lo más profundo de mi corazón, dedicado...

¿Cuántos pintores tendrán que seguir pintando para que la sangre no vuelva a manchar aceras ni teñir charcos?


¿Cuántos minutos de exposición hacen falta para asimilar lo absurdo de la guerra?

¿Por qué no nos dejamos aconsejar por quién decidió usar su tiempo creando y no dictando órdenes?


Desde el momento que lo vi, cuando cierro los ojos, vuelve a aparecer. No me hace falta que nadie me explique lo que tengo delante, con prestarle un poquito de atención, habla solo.


¿Cómo le estamos agradeciendo a la vida, o Dios, los dones que se nos han brindado? Si miramos con los ojos abiertos, y actuamos con ellos cerrados.