Que ver, hacer y sentir en ARANDA DE DUERO, capital de la Ribera del Duero.

Antes de leer la publicación te recomiendo ver el vídeo en mi canal de YouTube (Carlo Cuñado) sobre Aranda de Duero ya que esta publicación es el texto del guión del documental.


Lo primero que te quiero contar es que Aranda de Duero es la capital de la comarca de la Ribera del Duero, y nuestros pueblos son de los más bonitos de España y sin lugar a dudas una de nuestras joyas más valiosas. Piérdete por las carreteras secundarias y descubre pueblos como Peñaranda de Duero, Caleruega, Haza, Hoyales de Roa, Peñafiel, Curiel, Gumiel de Izán, Langa de Duero, Burgo de Osma o San Esteban de Gormaz.


Vamos a empezar el recorrido por las diferentes propuestas turísticas de la villa de Aranda de Duero desde su elegante Plaza Mayor. El corazón emocional de los arandinos y que especialmente me encanta. Se puede apreciar la colorida arquitectura típica castellana entre sus edificios, soportales, porches y balcones. Y como no el templete de música donde ojalá vuelvan a sonar más orquestas pronto.


En la misma plaza nos encontramos con la oficina de turismo de Aranda, totalmente equipada para informarte y sacar el máximo partido a la ciudad. Las personas que lo atienden son muy majas y apañadas también, que muchas de las fotografías de los carteles las han hecho ellos mismos y me lo muestran con orgullo, y para orgullo el que yo siento al ver a paisanas defendiendo la tierra con tanta pasión.


La puerta de al lado de la oficina de turismo es un edificio que guarda varias sorpresas. Una de ellas es el museo de juegos tradicionales. Este lugar es mágico y transmite sensaciones muy positivas, además las personas bonitas que lo gestionan han dado vida a una de las asociaciones sobre juegos tradicionales más relevantes de Europa. Cientos de juguetes de todo el mundo que transforman tu mirada en la de un niño. Reliquias de diversas comunidades de España, juegos de decenas de culturas a lo largo de la historia, aprender que en el desierto como no hay madera para hacer tableros pues se las apañaban pintando telas, que los juegos, más o menos, son los mismos en todo el mundo, porque jugar es una necesidad, y cuando dejas de hacerlo empieza la cuenta tras. No somos razas, las razas son para los perros, somos una gran familia distribuida y adaptada por todo un planeta, y los juegos lo evidencian, que curioso que se nos ocurrieran los mismos juegos desde diferentes puntos del mundo y sin conexión, ni seis ni cuatro dedos veo por ningún rincón y sí un mismo sentido común, conexión y las mismas ganas de ser feliz en todos los rincones de este mundo donde nos tocó convivir.


Bajo los cimientos del museo de juegos tradicionales nos encontramos el centro de interpretación de la arquitectura del vino. Un espacio donde el silencio y la excelente ambientación evocan la fuerza del pasado y la valiosa cultura del vino en la región. Un lugar excelente para comprender el universo del vino en la Ribera del Duero y sentirlo tan profundo como lo sentimos nosotros. Aquí abajo podemos apreciar guiños y huellas de la cultura romana en la comarca, pero también los restos de lo que fue la imponente muralla que protegía a la ciudad de Aranda, con el río Duero cual foso natural, y de la cual hoy, no queda casi nada visible a nuestros ojos...


Sabemos que Aranda tuvo muralla por este extraordinario mapa que se conserva de la ciudad y que es todo un símbolo para la misma, que lo encontrarás por sus calles y locales. El mapa de 1503 es único en el mundo por el cúmulo de diversas razones como su relieve, perspectiva, antigüedad, origen y sentido, ya que fue una propuesta vecinal para solucionar un pleito y modificar de forma colectiva la estructura de la ciudad, y los paisanos lo consiguieron. Así que vecinos y vecinas, ya sabéis, si nos unimos nos ponen el tren, hospital y vuelos directos de Sinovas a Río de Janeiro. Y así con todos los pueblos y regiones de la España vaciada, que ahora es nuestro momento y no vamos a pedir permiso para tener lo que merecemos.


Conectado con este lugar y continuando bajo tierra, que en esta comarca nos encanta, vamos al interior de la bodega subterránea de las ánimas, una bodega original rehabilitada para la exposición y comprensión de las labores que lleva detrás la producción y conservación del vino. En toda la ciudad se han localizado alrededor de 300 bodegas subterráneas de las cuales 135 están en buenas condiciones. Esta actividad la recomiendo 100% porque todo está cuidado al detalle y da gusto recorrer el espacio entre maquetas y representaciones. Que capadocia ni Petra ni ocho cuartos, Aranda de Duero y sus más de 7.000 metros de cavidades subterráneas hiper conectadas. Esto si que es exótico y lo tienes al lado de casa.


Otra forma de conocer las populares bodegas subterráneas de Aranda de Duero es junto a Ribiértete, te ayudarán a organizar tu estancia en la ciudad y de la forma más divertida, mediante juegos en las propias bodegas, diversidad de actividades y el mejor trato y alegría de la ribera con el objetivo de que te diviertas conociendo nuestra esencia.

Y nos vamos hasta uno de los rincones más bonitos y especiales de la villa, la iglesia de Santa María la Real, con carácter de catedral domina el paisaje urbano de la ciudad. Todos los arandinos nos sentimos muy orgullosos de la belleza y presencia de Santa María, y personalmente me vuelve loco lo preciosa que está durante el atardecer y sus rallos de luz cálida. Lo que más impacta es su fachada principal coloreada que refleja un estilo gótico isabelino datado sobre el siglo XVI, la iglesia fue levantada sobre otra antigua estructura sacra de estilo románico. Es alucinante la saturación de detalles y mensajes ocultos entre sus paredes y toda la historia que esconde su simbología. Como ya he dicho los arandinos nos sentimos muy orgullosos de Santa María y si te quedas mirando la fachada por unos segundos lo más seguro es que alguien se te acerque y comience a contarte con el corazón en la boca parte de su historia y acabarás tomándote unos vinos y hablando de la vida, pero lo mejor si quieres profundizar sobre el tema es ponerte en contacto con los guías turísticos y dejarte llevar por su conocimiento y pasión sobre Santa María la Real.


Otro edificio sacro y de alto valor sentimental para los arandinos y arandinas es el Santuario de la Virgen de Las Viñas. Localizado en las afueras de la ciudad, corona uno de los cerros del monte sagrado de La Costajan. La Virgen de las Viñas es la patrona de Aranda de Duero pero también de toda la comarca de la Ribera del Duero. Las viñas, el vino… y es que en este gran pueblo tontos, no somos. El fruto de la vid, los racimos de uvas, viñedos… están representados por todas las partes y por toda la región. Los romanos ya celebraron aquí la fiesta al dios vaco, el dios del vino como siguen celebrando los ribereños del precioso pueblo de Baños de Valdearados. La Virgen de Las Viñas protege los campos, los cultivos, a los agricultores y ganaderos, y nosotros, creyentes o no, pensamos bonito hacia ella, por sus fiestas patronales, por respeto y por cariño a nuestro pueblo. No voy a contarte muchos detalles para que seas tu mismo quien venga a descubrirlos. Pero ves esta figura pequeña al lado de la virgen, es “El Mediquín”. Cuenta la leyenda que la enfermedad devastaba la comarca, y un día apareció un joven médico que visitó y curó uno a uno a los arandinos. Cuando todos se recuperaron el Mediquín desapareció, y se creé que fue un ángel enviado por La Virgen de las Viñas. Siento que el interior de estos edificios son espacios, mundos paralelos. Han resistido decenas de guerras, batallas, saqueos, bombardeos, incendios, inundaciones o abandono… y aquí siguen en pie. De puertas para afuera el mundo puede derrumbarse, pero dentro siempre reina el mismo y poderoso silencio, un olor eterno que perdura, temperatura constante, un color que se destiñe muy lentamente y hasta el mismo rayo de luz que se cuela por la ventana de siempre…


Volviendo al corazón de la ciudad te recomiendo hacer una visita a la Ermita de San Antón, el patrón de los animales. Estás viento el Humilladero una obra de arte y un pieza clava del patrimonio arandino. Levantado en el siglo XVI de estilo gótico y el lugar perfecto para hacer una parada en el camino y reflexionar sobre aquello que el momento ponga en tu imaginación.

Y nos vamos al barrio de Santa Catalina transformado en una galería de arte urbano abierta al mundo. Decenas de obras de arte inundan sus calles con el objetivo de revitalizar y dinamizar este rincón de la ciudad, y lo han conseguido, además de moldear el barrio más multicultural y alternativo de Aranda. Temática castellana, agricultura o tradición impera en la simbología de las pinturas de una calidad admirable. Y la calle Tenerife donde la unión de sus vecinos desborda alegría y humanidad, convirtiéndose en la cara más amable y divertida de la ciudad.


Y que mejor manera de sentir el corazón de Castilla, que siendo caballero a lomos de tu caballo desde el centro ecuestre La Galinda. Es un planazo aprender a montar a caballo y recorrer los viñedos de la Ribera del Duero de una forma diferente. Un lugar apartado de la ciudad y en plena naturaleza, sus responsables son personas maravillosas que aman los animales, el lugar esta lleno de amiguitos como perros, gatos, pavos, ponys, un torete y mis amigas las cabras, y en especial Fabio, que intentará comerse tus zapatos, pero en el fondo es muy buen gente.


Aranda de Duero es tierra de artesanos, artistas y ceramistas. Aquí la tierra es vida, cultura y pasión. Artistas como Delso elevan la tradición de la cerámica hasta niveles de excelencia. Moldeando con sus manos piezas de arte que guardan nuestra esencia. Y con Delso nos vamos hasta la fantástica escuela de cerámica de Aranda de Duero, un espacio abierto al mundo donde se celebran eventos, conciertos, recitales o instalaciones artísticas. Esta escultura me llamó la atención ya que muestra los diferentes tipos de arcilla que podemos encontrar en la comarca. Dentro podemos conocer la historia y técnica de la disciplina artística, diferentes espacios para descubrir más sobre esta maravillosa forma de expresión humana. Y mira que curioso esta marca tan característica que dejaban los artesanos arandinos con la yema de sus dedos.